En CABA tendrá prácticas laborales obligatorias

09 de diciembre de 2021

Destinado a estudiantes de escuelas secundarias.

Un total de 29.400 estudiantes del último año del nivel secundario de las escuelas públicas y privadas de la ciudad de Buenos Aires (CABA) tendrán que realizar, a partir del ciclo lectivo 2022 y de forma obligatoria, prácticas educativas en los ámbitos laborales como condición para aprobar, iniciativa que fue rechazada por los gremios docentes al considerar que de esta manera se impulsa el “trabajo precarizado”.

Según anunció hoy el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, las prácticas podrán realizarse en el sector productivo (privado o público); el sector de gestión de políticas públicas; el ámbito cultural y comunitario o instituciones de la educación superior y el área científico-académico y tendrán una duración de 120 horas cátedras que se distribuirán a lo largo del año, según se informó.

Para el caso de estudiantes de escuelas públicas, las organizaciones deberán formar parte del "Sistema de inscripción para entidades y personas humanas comprometidas con la educación" y cumplir con todos los requisitos establecidos, mientras que los establecimientos de gestión privada deberán establecer los convenios correspondientes con cada una de ellas.

"Todos los estudiantes de la escuela secundaria de la Ciudad van a tener prácticas de trabajo de carácter obligatorio, ya que los chicos terminan la escuela con mucha incertidumbre, tienen dudas de qué quieren hacer y estudiar y con las prácticas queremos que tengan un panorama más claro, hacia dónde quieren caminar en su futuro", argumentó Rodríguez Larreta, al realizar el anuncio durante una conferencia de prensa.

El Gobierno porteño aclaró que, a diferencia de las pasantías, las prácticas laborales "forman parte del diseño curricular de la Secundaria del Futuro" y comenzarán el año próximo en coincidencia con la primera camada de alumnos de 5° año, desde su creación en 2018.

Los 3.000 estudiantes de las 52 Escuelas Técnicas del distrito (tanto de gestión estatal como privada) no formarán parte de esta iniciativa puesto que ya implementan prácticas profesionalizantes en 5° y 6° año.

El programa sí alcanza a los 11.250 alumnos de 5° año de las 116 escuelas de gestión pública y los 18.150 alumnos del último año de los 326 establecimientos de nivel secundario de gestión privada, que funcionan en territorio capitalino.

Según remarcó el mandatario porteño, las prácticas educativas en los ámbitos laborales "van a ser claves para el futuro porque combinan el saber de la escuela con la práctica, donde hay que conectar a los chicos con las herramientas que despierten su vocación".

En este sentido, explicó que se tienen cuatro prioridades para transformar la educación: "Primero en lo que respecta a tecnología; segundo más horas de clase; tercero la capacitación docente, porque para formar a los estudiantes del futuro necesitamos docentes del futuro; y cuarto la transformación de la escuela secundaria, para que tengan prácticas educativas en el mundo del trabajo".

Por su parte, la ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, remarcó que las prácticas formativas serán de 120 horas cátedras que se suman a 30 horas de un espacio de capacitación y formación sobre educación financiera.

"Esas horas se desarrollarán en el tiempo de cursada obligatorio y también van a ser evaluadas", agregó.

Previo al inicio de las prácticas, los estudiantes contarán con una instancia introductoria para trabajar junto al equipo docente sobre su recorrido durante el último año de Nivel Secundario.

En tanto, gremios docentes de la ciudad de Buenos Aires rechazaron la iniciativa del Ejecutivo porteño al advertir que "la escuela secundaria no tiene este propósito".

Angélica Graciano, secretaria General de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera), dijo a Télam que “desde el Ministerio (de Educación) impulsan el trabajo precarizado de estudiantes y la escuela secundaria no tiene este propósito. Tendrían que estar trabajando en la orientación e inclusión de los estudiantes en los circuitos de educación superior".

Desde Ademys y UTE-Ctera criticaron, además, que no tuvieron "ninguna reunión ni trabajo en este sentido" previamente.

"Nos enteramos por los medios de comunicación", apuntó Graciano.

María Isabel Grau, secretaria de prensa de la Asociación Docente Ademys, afirmó a esta agencia que desde el gremio rechazan el "intento de llevar adelante prácticas laborales y pasantías en las escuelas secundarias desde el 2017 con la implementación de la Secundaria del Futuro".

Sostuvo que la escuela secundaria debe apuntar a potenciar "el pensamiento crítico y el conocimiento que contribuya al desarrollo de personas que puedan transformar la sociedad y aspirar efectivamente a un acceso a la Universidad y a los institutos terciarios".

"Esto de ninguna manera contribuye a ello, sino todo lo contrario”, subrayó.

Graciano también dirigió las críticas a la financiación de esta política.

"Hoy se vota el presupuesto educativo y no se prevén incrementos en el nivel secundario. Este tipo de prácticas necesitan de aumentos presupuestarios para el proceso de sistematización -considerando que lo más probable es que esto deba realizarse a contraturno", dijo.

A través de un comunicado, UTE-Ctera señaló que Rodríguez Larreta “intenta nuevamente sacarles horas de clases a los estudiantes de los últimos años del secundario” para que los alumnos “sean mano de obra barata” de “empresarios vinculados al Jefe de Gobierno”.

La medida también fue cuestionada por los estudiantes secundarios.

Amparo López, vocera del centro de estudiantes del Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas "Juan Ramón Fernández", quien acaba de pasar a quinto año, aseguró que esta iniciativa es un “guiño a los empresarios” y que no harán más que “generar mayor precarización”.

“Hoy nos despertamos con esta noticia inconsulta, obviamente a través de medios de comunicación”, manifestó la joven en diálogo con Télam.

Por su parte, Luz Schiffmacher, vocal del centro de estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA), dijo que “el problema del desempleo joven no está en falta de formación, sino en que no se está creando empleo porque siempre buscan abaratar la mano de obra”.

Si bien esta medida no afecta al CNBA porque depende de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la estudiante anticipó que “nos puede afectar después de que pase por todas las escuelas modelo”.